Creo que empecé demasiado pronto a reflexionar sobre la vida en vez de vivirla, y comencé demasiado tarde a tener plena conciencia de que la vida en sí misma es una acción, por lo tanto no había más que reflexionar…...

El año del conejo

26 de abril de 2012

GATHA DEL DESPERTAR Y MEDITACIÓN SENTADA


     GATHA DEL DESPERTAR
Al despertarme esta mañana, sonrío.
 Veinticuatro nuevas horas me aguardan.
 Prometo vivir plenamente cada instante
Y mirar a todos los seres con los ojos de la compasión.


                                                           





                                  MEDITACIÓN SENTADA 
La meditación sentada es el momento de estar en calma, quieto. En Plum Village, tenemos una canción que se llama “Siente la felicidad”. Uno de los versos dice: “Nada que hacer ni adónde ir.” Creo que la meditación sentada es el momento en el que podemos parar y estar en nuestro cuerpo. Podemos sentirnos felices. La meditación sentada es un tiempo reservado para nosotros mismos: es “mi tiempo”. Cuando nuestro cuerpo deja de moverse, le da a nuestra mente una oportunidad de calmarse también. Al practicar meditación sentada queremos unir cuerpo y mente. Este deseo de sentir nuestro cuerpo, de estar en nuestro cuerpo, de comprender nuestro cuerpo, de aceptar plenamente nuestro cuerpo y de sanarlo, es un acto de amor. Se necesita determinación para establecerse en nuestro cuerpo y tomar conciencia de este mundo que está dentro de nosotros. Cuando nuestro cuerpo está a gusto cómodo, no se necesita hacer ningún esfuerzo para sentarse como una montaña, sentarse con solidez y libertad. Pero creo que todos sabemos que cuando estamos tristes o tenemos emociones fuertes, ya sean agradables o desagradables, permanecer quieto se convierte en un reto. Lo que nos permite ser capaces de estar quietos y tranquilos es seguir nuestra respiración. Este ejercicio de ser conscientes de nuestra inspiración espiración hace que la luz de la conciencia brille sobre estas emociones fuertes. Cuando comprendemos algo o queremos comprender algo, nos es mucho más fácil estar presentes para ello, de manera incondicional. La plena consciencia de nuestra respiración es un ancla que nos enraíza en nuestra Madre Tierra. Nos mantiene en un sitio incluso cuando los vientos de pensamientos y sentimientos soplan con fuerza. Entrenarnos en ser conscientes de nuestra respiración es como hacerse con un amigo íntimo. Cuando tenemos un amigo íntimo, nos conectamos más abiertamente con otras personas, porque tenemos a alguien en quien refugiarnos, alguien que creemos que nos comprende bien. Si nuestro mejor amigo es amigo de alguien más, nosotros también podemos ser amigos de él o ella y arreglárnoslas para pasar el rato con él o ella. Ese alguien más, ese “amigo cercano” que nos encontramos en el camino, es nuestro cuerpo. Una vez que nos hemos hecho amigos de nuestro cuerpo, es más fácil y tenemos más confianza para hacernos amigos de nuestra mente.

SENTARSE PARA RELAJARSE, DISFRUTAR, COMPRENDER 
A medida que nuestra práctica se hace más profunda, la meditación sentada puede llegar a ser como sentarse y tomar una taza de buen café o zumo con un viejo y querido amigo. Tan solo estás sentado, disfrutando de la compañía de los demás y escuchando de todo corazón, sin juicios ni críticas. Solo estás ahí para comprender, así que puedes estar plenamente presente para tu amigo. Ocurre lo mismo en la meditación sentada cuando llegamos a conocer nuestro cuerpo y mente. Queremos sentarnos para poder comprender y saber cómo vivir nuestra vida de forma más plena y feliz, sin remordimientos. Estamos sentados con nuestro mejor amigo, la respiración, y nos sentimos seguros y dichosos de tener a alguien tan fiel a nuestro lado. No tenemos que tener miedo de “no ser suficiente”, porque nos comprendemos a nosotros mismos, nuestros límites y nuestro potencial. Sabemos que tenemos debilidades, pero sabemos que nuestro fiel amigo estará a nuestro lado y arrojará luz sobre estas áreas cuando sea necesario a lo largo de nuestra vida, así que podemos tomarlo con calma. Esta toma de conciencia de “ser suficiente” es una gran visión que sólo puede venir cuando nos detenemos y cuidamos de nosotros mismos, sin dejar que nos arrastre la corriente de la sociedad. Aprendemos a vivir con sabiduría desde nuestra comprensión y deseo de amar la vida.

BOCADOS DE MEDITACIÓN SENTADA 
No es necesario sentarse por mucho tiempo. Si somos capaces de sentarnos en paz y con alegría durante 5-10 minutos por la mañana, esto basta para regar la semilla de detenerse y de volver a nosotros mismos. También podemos sentarnos durante 5-10 minutos por la noche, inspirando y espirando antes de meternos en la cama para dormir toda la noche. El sentarse por períodos cortos es suficiente para que seamos más conscientes de las acciones de nuestro cuerpo, palabra y mente, con el fin de que podamos desarrollarnos y convertirnos en hermosos seres humanos.

0 comentarios:

Publicar un comentario

 
ir arriba ir abajo