Creo que empecé demasiado pronto a reflexionar sobre la vida en vez de vivirla, y comencé demasiado tarde a tener plena conciencia de que la vida en sí misma es una acción, por lo tanto no había más que reflexionar…...

El año del conejo

15 de agosto de 2012

Reglas de oro para alimentarse bien



Alimentos procesados
. Cuanto más lejos mejor, evitando solo esto ya estarás haciendo un bien enorme a tu salud por infinidad de razones.No importa si estas siguiendo una dieta sana ( o eso creias hasta ahora ), si sigues alguna dieta dañina que esté de moda, dieta mediterránea, si eres vegano, carnívoro, paleo, locávoro, vegetariano, baja en hidratos, hiperproteica o lo que se te ocurra. Si eres consciente que la salud va antes que nada y por lo tanto la alimentación, estas son unas reglas de oro a seguir:
  1. Etiquetas. Si compras algo que no sea en su estado natural ( incluso así, como origen, fechas de recolección, etc ) dale la vuelta y mira el listado de ingredientes. Familiarízate con algunos nombres y números raros que hasta ahora no te habías parado a leer. En este tipo de listados suelen aparecer los ingredientes según la cantidad de mayor a menor. En un mundo donde la industria y marketing manda sobre la salud, tienes que informarte e investigar muy bien para que no te la cuelen.
  2. Harina de trigo blanca. O lo que es lo mismo, almidón con gluten (leer la regla número 11) . Las propiedades del salvado o el germen brillan por su ausencia. Ojo al pan integral, si lo tomas que sea de harina integral, no blanco con salvado por encima.
  3. Arroz blanco. Estamos con el mismo caso que la harina de trigo refinada. A favor tenemos que el arroz no contiene gluten, pero intenta comerlo siempre integral para aprovechar todos sus beneficios (tiene más cosas aparte de fibra…).
  4. Azúcar refinado. Elimínalo completamente. De todo los puntos negativos, el que engordes más con él es el menos malo. Si algún día no te puedes resistir, por favor que no sea blanco refinado o marrón teñido. Ojo, cuando digo azúcar no solo me refiero a los cristales blancos, si miráis etiquetas veréis que infinidad de artículos llevan azucar también. Si necesitas un aporte extra recuerda que ahí están las frutas que además tienen fibra y vitaminas. Otra opción (aunque sin abusar) es la panela, directa de la caña de azúcar con todas sus propiedades.
  5. Sal refinada. La diferencia entre la sal andina o marina y la sal refinada es abismal. Si quieres añadir sal a tus platos intenta que no sea refinada (la de toda la vida). Opciones: Sal Maldon, Sal marina, Sal andina. (generalizando, cuanto menos refinada mejor)
  6. Edulcorantes artificiales. Si los tomas en lugar del azucar por no engordar olvídate, aparte de cientos de estudios asociados a enfermedades a medio y largo plazo, dan más hambre y ni mucho menos adelgazan como más de uno/a cree. Totalmente prohibidos.
  7. Huevos. Si vas a comprar huevos, mira la numeración que aparece en ellos, concretamente el primer dígito. Este dígito indica como han vivido y se han alimentado las gallinas. La movilidad y alimentación de una gallina ( como todo animal ) tiene un impacto directo en la calidad y cantidad de nutrientes que poseen los huevos. Compra solo los que empiecen por el número “0″ o como mucho el “1″. Nunca el “2″ o “3″.
  8. Grasas vegetales y aceites. Si tienes que usar algún aceite, que sea de oliva virgen extra. No hay más. Y olvídate de la margarina (margarina no es una mantequilla más sana, ni mucho menos), debería estar prohibida. Si encuentras algo que contiene grasas parcialmente o totalmente hidrogenadas, a la basura.
  9. Alimentos de producción ecológica. Si has decidido alimentarte de una forma natural, ya sean carnes, pescados, huevos, verduras, frutas sin procesar, tienes que saber que tampoco estás a salvo de los pesticidas, herbicidas, fungicidas, etc y probablemente nunca lo estarás. Pero puedes minimizar los riesgos adquiriendo estos productos que hayan sido cultivados/alimentados de forma ecológica. Aparte de los tóxicos,  la calidad nutricional de este tipo de alimentos es mayor que los “hechos en serie”.
  10. Gluten y lactosa. Esto punto ya depende de la elección cada uno, hay estudios que indican que no solo no los necesitamos para nada si no que son contraproducentes y también hay otros que dicen que si los toleras no son perjudiciales. Personalmente no los recomiendo.
  11. De temporada y local. Intenta que los alimentos que comas sean de temporada y estén cerca de ti. Tendrás más posibilidades que los alimentos se hayan recogido en su punto óptimo de maduración aprovechando todo su potencial. Esto no es siempre posible pero hazlo si tienes ocasión.
  12. Mastica. Esa costumbre que vamos perdiendo poco a poco.
  13. Investiga, experimenta y analiza. Nunca te creas a la primera lo que oigas, veas o leas sobre nutrición. No importa que la persona que lo diga sea una eminencia en su sector o una persona que ha decidido escribir un blog contando sus experiéncias personales. Siempre hay mucha controversia y el dinero está en medio en el 95% de los casos. Investiga por ti mismo/a, lee distintas opiniones, compara, pregunta. Aprende a distinguir lo interesante de la paja. No tengas prejuicios, pero cuidado con los charlatanes, vendemotos y con aquellos que se aprovechan del dolor ajeno. Aún así de estos últimos se puede sacar algo. Pero ante todo, ten curiosidad por las cosas.
Y repito, estas reglas estan por encima del tipo de dieta que estás siguiendo o piensas seguir, ya sea por salud o por creencias. Enfermedades muy concretas no contempladas por suspuesto, aunque dudo mucho que alguien sea alérgico a estas reglas.
No estoy diciendo lo que tienes que comer, más bien, lo que NO deberías que comer, y en la mayoría de los casos puedes seguir comiendo lo mismo pero con otro “envoltorio”.
No es necesaria una revolución, elecciones nacionales,  referendum, o manifestación multitudinaria para mejorar tu propia salud.Siguiendo estas reglas el cambio va a venir solo y con efecto dominó. Y es un cambio que puedes hacer desde hoy mismo cuando vayas a mirar tu nevera/despensa o la próxima vez que vayas a comprar. ¡Puedes votar cada día!
La gente solo necesita información, saber que está comiendo. La mayoría de esta gente sigue engañada a merced de las excelentes campañas de marketing de las industrias implicadas en el mundo de alimentación y farmacéutico. En este blog voy a ir recopilando estudios, vídeos, conferencias, documentales para ayudar a esa búsqueda. Ayúdales compartiendo estas reglas a través de email, facebook, messenger o como te sea más cómodo.

11 de agosto de 2012

Yin Yoga: una relajante práctica para conectar cuerpo y mente ..



y136 Yin Yoga: un yoga que trabaja los niveles más profundos del cuerpo y mente.¿Quizá muchos de vosotros os preguntaréis qué es Yin Yoga?  Bueno... voy a tratar de introduciros brevemente en las bases de este estilo de yoga,  todavía poco popularizado en España, pero muy practicado en otros lugares como Londres  o Estados Unidos.
 El  Yin Yoga es una práctica de yoga que trabaja los niveles más profundos del cuerpo/corazón/mente: el tejido conectivo de los ligamentos,  articulaciones y huesos y los canales energéticos de los meridianos, nervios y sistema sanguíneo. En este último punto, se trabajan los meridianos utilizados en acupuntura según la medicina tradicional china y oriental.
Otra gran diferencia  del Yin Yoga con otras escuelas de yoga, es el carácter pasivo en la realización de las diferentes asanas, que suelen mantenerse de 3 a 5 minutos cada una de ellas, lo que da tiempo para un viaje profundo al despliegue, hacia los aspectos meditativos de yoga, trabajando a veces el silencio, otras veces la respiración, o los mantras como puente para conectar el cuerpo con la mente y el espíritu.
Como podéis intuir, el Yin Yoga es una práctica muy quieta, que no gusta a toda las personas, aunque no por ello no significa que no sea un trabajo o práctica muy interesante o funcional,sobre todos para personas muy nerviosas o con ansiedad....  (Seamos honestos, lo que está más de actualidad en yoga,  son las variantes o escuelas de yoga más dinámicas, como Vinyasa, Ashtanga, kundalini, Birkram, Power yoga, etcétera..).
Uno de los fundadores de este estilo de yoga es el americano Paul Grilley, aunque otro de sus maestros fundadores es  Hiroshi Motoyama, el cual le ha aportado a este estilo de yoga unas grandes pinceladas orientales.
Si os apetece profundizar más sobre Yin Yoga, podéis visitar la página web www.yinyoga.com. Allí encontraréis videos, información (desde principiantes hasta niveles más veteranos) y puntos de contacto de instructores/salas en donde se puede practicar Yin Yoga en todo el mundo.

DECÁLOGO PARA PERSONAS QUE QUIEREN SEGUIR ESTANDO BIEN


1. Haz cosas que te den una sensación de plenitud, júbilo y sentido, que confirmen tu valor. Observa tu vida como tu propia creación, y esfuérzate por hacerla positiva.

2. Préstate, afectuosamente, mucha atención a tí mism@; sintoniza con tus necesidades a todos los niveles. Cúidate, es decir, nútrete, apóyate y estimúlate tú mism@.

3. Libera todas las emociones negativas: resentimiento, envidia, miedo, tristeza, enojo. Expresa adecuadamente tus sentimientos; no te aferres a ellos. Y perdónate.

4. Fíjate mentalmente imágenes y objetivos positivos, cuadros de lo que verdaderamente quieres lograr en tu vida. Cuando aparezcan imágenes inquietantes, vuelve a concentrarte en las que te despiertan sentimientos de paz y júbilo.

5. Ámate a tí mism@, y ama a los demás. Haz del amor el propósito y la principal expresión de tu vida.

6. Establece relaciones gratas, afables, sinceras, que dejen margen a la expresión y al cumplimiento de tus necesidades de intimidad y seguridad. Procura sanar las heridas de relaciones pasadas (antiguos amantes, hermanos, padres…)

7. Haz una contribución positiva a tu comunidad, mediante alguna forma de trabajo o de servicio que valores y que además disfrutes haciendo.

8. Comprométete con la salud y el bienestar, y cultiva tu fe en la posibilidad de una salud total.

9. Acéptate y acepta todo lo que hay en tu vida como una oportunidad de crecimiento y aprendizaje. Sé agradecid@. Cuando sientas que te has comportado mal, perdónate, aprende todo lo que puedas de la experiencia, y después sigue adelante.

10. Conserva el sentido del humor.

9 de agosto de 2012

Reactiva los 7 Chakras. Concentración.


8 de agosto de 2012

Las 18 REGLAS DALAI LAMA PARA VIVIR





Con la llegada de este nuevo milenio, el Dalai Lama propuso 18 reglas básicas para tenerlas presentes en nuestro día a  día.


1. Debes ser consciente que tanto los grandes amores como los grandes logros implican grandes riesgos.

2. Cuando pierdas, no pierdas la lección.

3. Sigue las tres "R":
Respeto por ti mismo
Respeto por los demás
Responsabilidad por todas tus acciones

4. Recuerda que no conseguir lo que quieres a veces supone un maravilloso golpe de suerte.

5. Aprende las normas para saber cómo romperlas adecuadamente.

6. No dejes que una pequeña pelea acabe con una gran amistad.

7. Cuando te des cuenta que has cometido un error, trata de dar los pasos necesarios para corregirlo inmediatamente.

8. Abre tus brazos al cambio pero no te olvides de tus valores.

9. Recuerda que a veces el silencio es la mejor respuesta.

10. Vive una vida buena y honrada. Cuando te hagas mayor y la recuerdes podrás volver a vivirla por segunda vez.

11. Pasa algo de tiempo a solas cada día.

12. Los cimientos de tu vida comienzan por tener un ambiente agradable en casa.

13. Cuando tengas una disputa con tus seres queridos cíñete al problema actual. No remuevas el pasado.

14. Compartir tus conocimientos es la mejor manera de alcanzar la inmortalidad.

15. Sé amable con la tierra.

16. Visita un lugar en el que nunca hayas estado una vez al año.

17. Recuerda que la mejor relación es aquella en la que el amor hacia esa persona supera tu necesidad hacia esa persona.

18. Juzga tu éxito en base a aquello que has perdido para conseguirlo.

LOS MANDAMIENTOS DE GURDJIEFF


1. Fija tu atención en ti mismo, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.

2. Termina siempre lo que comenzaste.

3. Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.

4. No te encadenes a nada que a la larga te destruya.

5. Desarrolla tu generosidad sin testigos.

6. Trata a cada persona como si fuera un pariente cercano.

7. Ordena lo que has desordenado.

8. Aprende a recibir, agradece cada don.

9. Cesa de autodefinirte.

10. No mientas ni robes, si lo haces te mientes y te robas a ti mismo.

11. Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.

12. No desees ser imitado.

13. Haz planes de trabajo y cúmplelos.

14. No ocupes demasiado espacio.

15. No hagas ruidos ni gestos innecesarios.

6 de agosto de 2012

4 de agosto de 2012

Dieta paleolitica en 12 pasos



En la dieta paleolítica el objetivo es estar sano, y para ello utilizamos la dieta como herramienta eliminando aquellos alimentos que producen enfermedades, y evitamos las costumbres alimenticias impuestas por la industria alimentaria.
Lo que se procura es evitar alimentos que agreden nuestro sistema inmunitario, obtener una nutrición adecuada y minimizar la búsqueda del efecto recompensa en la alimentación.
Estos son los 12 pasos para comenzar a seguir una dieta paleolítica y antiinflamatoriaque el Dr. Kurt G. Harris propone,  cuanto más subas en la lista y más pasos seas capaz de seguir de manera continua, más sana será tu alimentación y mejor te sentirás:
0º Primero de todo descansa y duerme bien, no te imaginas lo importante que es para tu salud. Evita las adicciones a la comida o bebida (alcohol en exceso o fumar es contraproducente si lo que buscas es estar sano)
1º Elimina el azúcar especialmente el que bebes sin darte cuenta en refrescos, zumos y en la leche (aporta lactosa un azúcar), a la hora de beber lo mejor es agua, te o café, sin azúcar y sin edulcorar.
2º Elimina el gluten presente en los cereales (trigo, centeno, espelta y avena). Seas celíaco o no, el gluten es una proteína que daña tu sistema inmunitario, y no sabrás el daño que te hace hasta que dejes de consumirlo. Limita cereales sin gluten (arroz y maíz) sobre todo si quieres perder peso, puesto que tienen un alto índice glucémico, si no tienes problemas de peso consúmelos pero debes saber que apenas tienen interés nutritivo.
Elimina alimentos procesados especialmente aquellos que contengan grasas trans (hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas) y también la harina de trigo refinada y todos sus derivados.
- No deberiamos considerar la margarina como un alimento solamente es algo comestible
3º Elimina los aceites vegetales derivados de cereales o semillas (maíz, girasol, colza, sésamo, soja..etc) plagados de toxinas y excesivamente altos en omega6. En cambio usa Gheemantequilla, grasas animales (sebo, manteca) o aceite de coco. La grasa no es el enemigo.
- Y se moderado con los frutos secos especialmente si consumes soja y cacahuetes, tienen alto porcentaje de omega 6. Se trata de elevar tu ingesta de Omega3 y reducir el Omega6 en caso que no tomes suficiente pescado en tu dieta suplementa conaceite de pescado omega3.
4º Come 2 o 3 veces al día, sin picoteos, no es necesario más, te sentirás satisfecho y no pasarás hambre, no eres un herbívoro para estar todo el día pastando. Lo mejor es que prepares tu comida en casa. Y cuando tengas hambre come, hasta que estés saciado. Si buscas perder peso lo más efectivo es comer pocas veces al día pero abundantemente y practicar ayunos (intermitent fasting).
5º Come carne de todo tipo con su grasa,  huevos, pescados y marisco (al menos un par de veces a la semana). Esa debe ser la base de tu dieta. Y recuerda que  somos una especie que evolucionó gracias a la carne. Intenta que la calidad de los alimentos de origen animal sea la mejor posible, consume carne de animales alimentados con pasto y no solo con cereales, notarás la diferencia.
6. Comer casquería (hígado de ternera en especial),  un par de veces a la semana nos aporta vitaminas y colina (también presente en yemas de huevos) . Si no te gusta el sabor mézclalo con la carne. La mantequilla es buena fuente de vitamina K2 al igual que el perejil, aguacate y cualquier verdura de hoja verde.
7. Las grasas animales son un estupendo combustible y son necesarias para aprovechar las vitaminas liposolubles que traen consigo.  Además son el reemplazo perfecto para las calorías que antes nos aportaban azúcares y harinas. Si no eres diabético, estás contento con tu peso y te apetece, puedes aumentar la cantidad de hidratos (arroz, maíz, patata) y tomar menos grasas.
- Patata y boniato son alimentos muy energéticos y que no presentan problemas de tolerancia, su fibra soluble siempre será más beneficiosa para nuestro intestinos que el salvado que es fibra insoluble.
8º Toma el sol, lo necesitas para metabolizar la vitamina D3 y que el calcio de tu dieta se pegue a tus huesos,  en caso que no puedas tomar el suficiente suplementa tu dieta con vitamina D3.
9. Frutas y verduras: Además de otros hidratos (arroz, patatas, boniatos) que dan energía y aportan vitaminas y micronutrientes, come diferentes verduras y hortalizas, las que más te gusten y como más te gusten. Se equilibrado, un poco es mejor que nada pero comer ensalada y fruta todos los días no te hará estar más sano, no es tan imprescindible como seguramente creas. El exceso de fruta tiene consecuencias.
10º Haz ejercicio, tanto el ejercicio de resistencia como el aeróbico tienen beneficios, incluido el beneficio para nuestro cerebro. Los beneficios se ven en los periodos de recuperación tras el esfuerzo. Levanta pesas cada día o corre maratones, pero hazlo por estar activo y porque te divierte, no por tu salud.
11º Cuidado con la fruta cómela con moderación y evita las tropicales, la fruta que nos han vendido como sana, sanísima no deja de ser en una gran proporción agua con azúcar, si vas a consumirla procura que no esté demasiado madura y evita tomarla con las comidas, para evitar la fermentación de sus azúcares, mejor espera a tener el estómago vacio para consumirla, metabolizarás mejor sus azúcares.
Es dificil consumir un exceso de fructosa tomando cantidades normales de fruta, pero no la conviertas en la base de tu dieta.
12º Si eres alérgico a las proteínas de la leche o te preocupa su contenido en caseína, toma mantequilla y quesos curados a la vez que evitas leche, nata y quesos blandos.Los quesos curados durante al menos 6 meses no tienen beta-casomorfina que es la proteína culpable de la mayoría de intolerancias y además estos quesos son una muy buena fuente  de vitamina K2
RATIOS DE MACRONUTRIENTES:
No te preocupes por lo que debes comer y céntrate en lo que debes evitar.
Recuerda, no contamos calorías, no pesamos ni medimos nuestra comida!!
- No hay porcentajes rígidos a la hora de medir grasas, proteínas e hidratos, siéntete libre a la hora de comer. Lo normal es que oscilen entre:
5-35% de carbohidratos
10-30% de proteínas
50 a 80% de grasa (de origen animal la mayor parte)
Estos porcentajes pueden ampliarse si no necesitas perder peso y si consumes alimentos con calidad (productos de tu huerta, biológicos..etc)
Si estás tratando de perder peso:
- Reduce al mínimo la fructosa (azúcar de la fruta) e incluye un máximo de 50-70g al día de carbohidratos
- Es aconsejable realizar ayunos o al menos no consumir carbohidratos en el desayuno.
Si estás en tu peso deseado y saludable, hasta un 20% de las calorías consumidas pueden ser en forma de hidratos de carbono, esta es una cantidad suficiente para la mayoría de personas muy activas.
A pesar de que se consumen menos carbohidratos que en la dieta estandar, esta no tiene porque ser una dieta baja en carbohidratos, pero solo por haber eliminado ciertos alimentos (refrescos, harinas refinadas, pasta..etc) ya hemos eliminado gran parte de los carbohidratos de la dieta estandar, de ahí la diferencia.
Las personas cuya constitución y metabolismo les permite tomar más cantidad de hidratos sin engordar pueden tomarlos y bajar el porcentaje de grasas a consumir, en caso de que lo deseen.
No generalices, tanto grasas como carbohidratos son macronutrientes dentro de cada una de estas categorías hay que diferenciar los “buenos” de los perjudiciales.
Las grasas saturadas y monoinsaturadas en general son beneficiosas. No es conveniente que más de un 4% del total de calorías sean ácidos grasos poliinsaturados (Omega 3 y Omega 6)
En personas no diabéticas, normalmente no hay problemas con los almidones (polímeros de glucosa) y sin embargo un exceso de fructosa es perjudicial.
En el trigo, el almidón (carbohidrato) no es el problema principal. La parte dañina está en las proteínas del gluten y la aglutinina de germen de trigo que vienen junto con el almidón.
Así que olvída la pelea “carbohidratos VS grasas”. Se trata de evitar los “agentes del neolítico” causantes de enfermedades.
Ten claro a que grupo de macronutrientes (proteínas, grasas, carbohidratos) pertenece cada alimento que consumes, pero no hagas cálculos simplemente come de todos ellos. Si no necesitas perder peso y quieres comer patatas y arroz, no hay problema, hazlo.
Boniatos, yuca, arroz blanco, verduras con almidón y patatas son bien tolerados por la mayoría de las personas. Si tienes una vida activa, eres deportista y no tienes problemas metabólicos o diabetes añadir este tipo de alimentos te ayudarán a rendir mejor.
- Si prefieres sufrir siendo una calculadora de calorias andante, usando la báscula cada día, hazlo. ¿Pero por qué no pruebas a bajar tus carbohidratos a 70g al día y disfrutar comiendo? Si eso no funciona entonces quizás tengas que contar calorías.
La dieta paleolítica es la dieta que nos hizo ser la especie que somos actualmente y a la que debemos volver para seguir siéndolo!!
Disfruta tu vida!!

31 de julio de 2012

Friedrich Nietzsche y la filosofía del martillo


En nuestros días, la mayoría de los filósofos se dedican profesionalmente a la docencia. Sin embargo, a lo largo de la historia ha habido muchos pensadores que no fueron profesores de filosofía. Se trata en algunos casos de intelectuales que no han sido académicos, y que ca­recen de una obra docente. Uno de los nombres destacados que la Academia ha tardado en reconocer como importante es el de Frie­drich Nietzsche, quien se dedicó, en primer lugar, a la filología, dis­ciplina en la que destacó, siendo discípulo y amigo de algunos de los filólogos más importantes de su época, tales como Friedrich Wilhelm Ritschl y Erwin Rohde. A lo largo de su vida, escribió una obra extremadamente personal, que comenzó con una novedosa y polémica interpretación del mundo antiguo y de la cultura griega clásica y que lo condujo a la crítica radical del cristianismo y del hu­manismo positivista de su época.

Nietzsche fue, inicialmente, seguidor de la obra de Arthur Schopenhauer, de quien toma la imagen del cosmos como voluntad que lucha por desear, por extenderse, que arrolla todo a su paso y que no surge de una razón organizadora, sino más bien del impulso ciego. Pero, a diferencia de Schopenhauer, que ve esto como una especie de dolor, Nietzsche considera que sí hay sufrimiento pero también hay alegría, una profunda exaltación. Schopenhauer ve el juego de la vo­luntad desde el individuo y constata que la voluntad se vale de él para sus propios fines y luego lo aplasta sin miramientos. El resulta­do es un irrenunciable pesimismo: la vida es dolor porque es deseo; y el deseo tiene como únicos destinos la insatisfacción o el hastío.

Nietzsche, en cambio, considera que el yo es una ilusión y entonces adopta un punto de vista descentrado para contemplar el juego que eternamente fluye de las fuerzas que componen la voluntad de po­der. Este juego se le aparece, pues, como gozoso. Para Schopenhauer la voluntad es una —es la cosa en sí que el universo es—, mientras que para Nietzsche no hay más que infinitas y fugaces puntuaciones de voluntad, cuyas tensiones y choques son las que constituyen toda entidad perceptible o pensable.
Nietzsche cumplió y superó la profecía de Schopenhauer. Vio ese mundo que regresa, ese girar de los eones, de los deseos, de los impulsos humanos. Pensaba que de todo eso podemos ir obteniendo una superación y una exaltación. Para él, la visión cósmica de la dan­za del devenir es motivo de celebración.

Criado entre mujeres y sin salud

Nietzsche nació en Rócken, Sajonia, en 1844. Huérfano de padre desde los cinco años, se crió con su abuela, su madre, su hermana y dos tías. Estudió en el Gymnasium de Naumberg y, luego, en el fa­moso internado de Pforta. De aquellos años juveniles datan las pri­meras evidencias de su precaria salud. Según los registros del inter­nado, Friedrich iba frecuentemente a la enfermería por diversas causas: dolores de cabeza, malestares estomacales, vómitos y diarreas, mostrando una fragilidad que sería una característica de toda su vida. Más tarde profundizó sus estudios de filología en la Universidad de Berlín y en la de Leipzig. En 1869 fue nombrado profesor de filolo­gía clásica en la Universidad de Basilea. Al estallar la guerra franco-prusiana se incorporó como enfermero al ejército alemán, aunque sus habituales problemas físicos le impusieron el regreso a tareas aca­démicas. En Basilea, conoció al compositor Richard Wagner, quien ejerció una enorme influencia sobre él. Nietzsche entendía que Wagner representaba la renovación de la cultura alemana. No es ex­traño, pues, que la primera obra del filósofo, El origen de la tragedia en el espíritu de la música, tuviera la intención de justificar las concepciones dramáticas wagnerianas. Sin embargo, la posición de Nietzsche respecto de Wagner fue cambiando. A medida que su pensamiento y su vida fueron desplegándose, Nietzsche adoptó claras tomas de po­sición frente a su cuñado Bernhardt Fórster, antisemita y negrero, contra Wagner, y ante el nacionalismo y militarismo prusiano. En ese sentido, fue un decidido europeísta y cosmopolita. Tuvo una actitud agresiva y definida, además, contra la burocracia universitaria. Inclu­so cuando debemos calibrar el alcance de sus afirmaciones teóricas principales, son bastante clarificadoras, cuando analizamos su oposi­ción respecto de la pena de muerte, los procedimientos carcelarios demasiado rigurosos de su época y su permanente desdén por la fal­ta de veracidad e hipocresía. El origen de la tragedia en el espíritu de la música es el libro con el que finaliza su carrera como filólogo clásico y con él se verifica la primera etapa del desarrollo de la filosofía nietzscheana.

Un incomprendido

Los colegas de Nietzsche no supieron comprender que el análisis que presentaba no era en modo alguno filológico, sino puramente filosófico. En El origen de la tragedia en el espíritu de la música, Nietzs­che presenta la tensión entre un principio apolíneo, que rige las for­mas, las apariencias, la claridad, y un principio dionisíaco, que ex­presa el verdadero fondo de la realidad, la exaltación de las pasiones, la embriaguez, la vida misma. Así, en la tragedia, el artista proporcio­na un consuelo, mediante bellas formas, frente a lo puramente dio­nisíaco, amenazante y disolvente. Pero la tragedia entra en crisis en el siglo v a.C. según Nietzsche, en virtud del optimismo racionalista, representado por Sócrates y Eurípides. Entre 1873 y 1876, Nietzs­che publicó cuatro artículos reunidos bajo el título de Consideraciones intempestivas, donde hace una crítica radical de la cultura, calificando a ésta de estéril y contraria a la vida.
En 1878 apareció Humano, demasiado humano, que abre la segun­da etapa del pensamiento nietzscheano, en la que él se aparta de sus influencias iniciales y adopta una postura de rechazo de muchas de sus anteriores opiniones, como, por ejemplo, las que había expresado sobre Schopenhauer —reflejadas en la separación de lo dionisíaco y lo apolíneo— y Wagner. En esa época abandonó la docencia univer­sitaria y conoció a Lou Andreas von Salomé, que fue el gran amor de su vida. Junto con un amigo común, el poeta Paul Rée, deci­dieron vivir juntos en una especie de comunidad que resultó bastan­te escandalosa para la época. La convivencia duró pocos meses y la experiencia fracasó.
En 1881, Nietzsche publicó Aurora y un año más tarde La gaya ciencia, obra que anunció la que sería la tercera etapa de la filosofía nietzscheana, ya no simplemente crítica sino fuertemente afirmativa. De esta manera no sólo puso el acento en destruir errores —Nietzs­che llama a ese momento «filosofía del martillo»—, sino en señalar una filosofía que tenía como objetivo, en cambio, proponer nuevas verdades. Nietzsche parece haber comprendido que la mera crítica no afirma nada y que para afirmar es necesario asumir un momento constructivo.

La trampa de los débiles

Uno de los aspectos más polémicos y por supuesto más sugestivos de la obra de Nietzsche es el referido al tema de la moral, o, para utilizar sus propias palabras: «una especie de psicología y genealo­gía de la moral». En contra de las ideas cristianas que indican que los débiles llegarán al cielo, y que la fuerza o la arrogancia son ele­mentos negativos, Nietzsche no acepta como virtudes positivas que debamos ser humildes o que tengamos que apoyar a los más pequeños. Su pensamiento intenta desenmascarar una trama que han ido inventando los débiles como legitimación de su resenti­miento contra los fuertes. Los enfermos y los incapaces han gene­rado un pensamiento segregador diciendo que los que triunfan, los más fuertes, arrogantes y brillantes, son malos: una especie de satanes.
En palabras de Nietzsche: «El prójimo alaba el desinterés porque recoge sus efectos. Si el prójimo razonase de un modo desinteresado, rehusaría esa ruptura de fuerzas, se opondría al nacimiento de seme­jantes inclinaciones y afirmaría ante todo su desinterés, designándo­las precisamente como malas. He aquí indicada la contradicción fun­damental de esta moral, hoy tan en boga: ¡los motivos de esta moral están en contradicción con su principio!».
El pensador asegura que lo que le sirve a esta moral para su de­mostración es refutado por su propio criterio de moralidad. Dice: «El principio: "Debes renunciar a ti mismo y ofrecerte en sacrificio", para no refutar su propia moral, no debería ser decretado sino por un ser que renunciase por sí mismo a sus beneficios y que acarrease qui­zá, por este sacrificio exigido a los individuos, su propia caída. Pero desde el momento en que el prójimo (o bien la sociedad) recomienza a causa de su utilidad, el principio contrario: "Debes buscar el provecho, aun a expensas de todos los demás", es puesto en práctica y se predica a la vez un debes y un no debes».
Por otra parte, asegura: «En el fondo de toda recomendación mo­ral altruista late el rebosantemente utilitario —y egoísta, por tanto— ¿qué pasaría si todos hicieran lo mismo? De tal modo que quien se ha dado cuenta de esto, es decir, de la intrínseca falsedad —o aún mejor imposibilidad— del altruismo, pero por otra parte ha sido educado en la ecuación altruismo-moralidad, egoísmo-inmoralidad, pierde toda razón y aun toda sensibilidad para la exigencia moral».
Nietzsche apunta a que las razones del altruismo no son altruis­tas: el altruismo es posible, pero siempre desde un egoísmo u otro. O sea, que el razonamiento moral no puede ser intrínsecamente dis­tinto del razonamiento estratégico.

El anticristianismo

Nietzsche corrige la exhortación cristiana en su anticristiano Así ha­bló Zaratustra, diciendo: «¡Amad siempre a vuestros prójimos igual que a vosotros, pero sed primero de aquellos que asimismo se aman,que aman con el gran amor, que aman con el gran desprecio!». Nun­ca fue menos anticristiano que en esta frase, o quizá nunca más inte­ligente e irrefutablemente anticristiano...
Este pensamiento anticristiano que recupera, además, una visión pagana de que lo importante es no sólo que la masa viva bien, sino que haya individuos superiores, que vayan alcanzando lo mejor, la experiencia, la dureza espiritual, el arrojo, y que vayan mirando las cosas tal como son sin complacencias ni compasiones, este plantea­miento es situado por Nietzsche en un terreno más espiritual que el de la lucha por el poder fáctico. Esta posición, por supuesto, da ori­gen a algunas repercusiones que a nosotros nos recuerdan otras co­sas. La idea de arrogancia, de la fuerza, de la imposición, nos suena a lo que fueron luego los nazismos y los fascismos europeos, sobre todo cuando la obra de Nietzsche cayó en manos de su hermana, quien, de algún modo, le dio un sesgo pronazi hasta tal punto que Adolf Hitler visitó la casa museo del filósofo y usó su figura para sus propios fines. Por supuesto, sería injusto decir que Nietzsche era algo así como un protonazi. Por ejemplo, era profundamente contrario al antisemitismo. Discrepaba en muchos puntos fundamentales de lo que luego fue el nazismo. El nazismo es una teoría política basada en una doctrina racial que propugnaba la superioridad incuestionable de un determinado grupo étnico, al que llamaba «ario». Nada de esto tiene lugar en la filosofía de Nietzsche. Tampoco hay en ella ningún principio de «pureza de la sangre» ni, en general, nada que justifique la aniquilación de otros grupos étnicos o sociales conside­rados inferiores. El superhombre de Nietzsche no es el matón del barrio, y el hombre superior del nazismo sí lo es. Pero es verdad que hay algo peligroso en esa ruptura excesivamente arriesgada, en esa transvaloración de la moral, de aquello que se pretende poner por encima y que estuvo por debajo durante tantos siglos. También es un riesgo querer recuperar la fuerza y la insolidaridad individual frente al mundo de armonías, de consuelos y apoyos a los débiles, que ha sido siempre el planteamiento moral habitual. Es una apues­ta arriesgada y por eso tiene efectos a lo largo del tiempo también discutibles.

ASÍ HABLÓ ZARATUSTRA

Entre 1883 y 1885, Nietzsche publicó por entregas Así habló Zaratustra. Sus trabajos previos lo habían llevado a la denuncia del agota­miento de la civilización europea, judeocristiana, agotamiento que se resumía en la expresión «Dios ha muerto», planteada en el libro tercero de La gaya ciencia. El descubrimiento de la muerte de Dios, según Nietzsche, nos pone frente al fenómeno del nihilismo. Pero ahora se plantea que esa muerte de Dios es también la más asom­brosa posibilidad de crear, más allá de todo límite, en la apertura de un horizonte infinito. En Así habló Zaratustra aparecen, por eso, los temas característicos de la tercera etapa del pensamiento de Nietzs­che. Esto es: la voluntad de poder, el superhombre y el eterno re­torno de lo mismo. Al hablar de «voluntad de poder», Nietzsche se­ñala que no debe concebirse como un trasmundo, al estilo de la «Voluntad» de Schopenhauer, con un cierto estilo metafísico. Para Schopenhauer, la Voluntad es el Uno-Todo que subyace debajo de los fenómenos, de las representaciones. Es la sustancia irracional de todo cosmos pensable. Es, en fin, la cosa-en-sí que se realiza en nosotros y de la que somos parte, al igual que todo ente particular. En cam­bio, según Nietzsche, la voluntad del poder debe ser pensada, como ya he indicado, como una multiplicidad de puntuaciones dinámicas que constituyen todo. Representa el enigma de las pulsiones y ex­presa una afirmación radical de la vida, la misma que, pese a todo, aparece en la figura del superhombre y en la doctrina del eterno retorno.
Nietzsche piensa hasta sus últimas conclusiones el descoyunta­miento sufrido por el hombre entre el Renacimiento y el siglo xix, y su pérdida irreversible de sustancia mítica. Ante los hombres mar­chitos que padecen el crepúsculo de los grandes principios tradicio­nales del conocimiento, la política, la psicología y la ontología —la cuádruple muerte de Dios— como la más cómoda y amodorrante de las anemias, Nietzsche abre paso a un sujeto que obtendrá su nue­vo sentido de lo humano de esas mismas carencias, pero vividas con inventivas, sin nostalgias ni remordimientos. Ese sujeto es algo más hombre y no simplemente algo más que hombre; ha ido más allá de la humanidad clásica, pero en el camino de adentramiento en la in­manencia humana no hace al vértigo de nuevo trascendente de otra impersonalidad nihilista. Es esta propuesta nietzscheana de autoinvención valorativa y de autocreación humana de todos los órdenes lo que Heidegger no podrá (o no querrá) ver; la regeneración transfi­gurada del sujeto y del individuo que son el corazón positivo de la obra de Nietzsche permanecerán ocultos para él o, más probable­mente, no encajarán en el esquema de su propio pensamiento, al cual someterá su lectura nietzscheana. Hay en Nietzsche un Voltaire cur­tido en la escuela de Schopenhauer; una doctrina de la creación como destino al que debe despertar el hombre, y sobre todo un es­fuerzo de gran finura y coraje por pensar la libertad, entendida —al modo espinosista— no como opuesta a la fatalidad orgánica e histó­rica de la que brotamos, sino como su conciencia activa.
Su propia doctrina de la verdad, que de alguna manera acaba con la verdad con mayúscula y dice que en el mundo no hay hechos en el sentido veritativo del término, sino interpretaciones, porque la verdad es algo que viene desde la perspectiva que cada cual utiliza y que nuestro ángulo de perspectiva y nuestra capacidad de sostenerlo es lo que va a convertir en verdad una capacidad u otra. O sea, que para Nietzsche no hay verdades absolutas, intemporales, ni hechos en sí, sino interpretaciones, o mejor, perspectivas. Toda verdad acontece en una perspectiva determinada, todo hecho es interpretado de un modo u otro. No es posible pensar una verdad sin asociarle una pers­pectiva, ni un hecho sin encuadrarlo en una interpretación

LOS AFORISMOS

Prácticamente toda la obra de Nietzsche está formada por pequeños fragmentos. Son textos breves, podríamos denominarlos «aforismos», que van desde una línea a una página en la cual toma un aspecto, y la perspectiva de un suceso, de un momento histórico y de un per­sonaje. Están escritos con mucha fuerza, a veces con una ironía feroz.
El texto, breve, da cuatro o cinco vueltas sobre un tema, lo deja ahí y el lector se queda impactado por ese meteorito intelectual que cae sobre él.
Probablemente esta forma intelectual tiene también algo que ver con las propias condiciones físicas de Nietzsche, quien, como ya he dicho antes, desde su juventud pasó gran parte de su vida enfermo, vagando por Europa en busca de un clima adecuado, en Lucerna y Sils-Maria, tratando de encontrar también aire puro en las suaves temperaturas de Génova en Italia. Como, además, tenía muy mala vis­ta y escribir durante mucho tiempo le causaba dolores de cabeza, los aforismos eran la medida de lo que él podía realizar de un solo golpe. Uno de sus textos más conocidos se titula Dios ha muerto. Allí cuenta que hay una especie de ermitaño que va con un candil pasando entre los hombres diciendo: «Dios ha muerto». Nadie se da cuenta de que Dios se ha muerto, ni le da importancia. Todo el mundo ríe y pre­gunta: «Ah, pero ¿estaba enfermo?». El hombre del candil anuncia que Dios ha muerto y tras recibir por respuesta la indiferencia y las bro­mas de aquellos a quien anuncia esa muerte, reflexiona que los hom­bres —que son los que han matado a Dios— no se han dado cuenta y que, en el fondo, no quieren darse cuenta, porque esa muerte de Dios ha quitado todo sentido a lo que hasta ahora era importante.
¿Qué divinidad es la que ha muerto? Ha muerto el Dios del sentido del universo, el Dios de una verdad única, el Dios que soste­nía y justificaba la tranquilidad intelectual de los seres humanos, la ciencia, el conocimiento. Aunque el individuo no fuera religioso, toda su existencia se basaba en una especie de gran idea del sentido de verdad, de coherencia, que era lo que llamaba divinidad. Nietzs­che dice que eso ha acabado, que ha muerto. La sociedad estaba a las puertas del siglo xx —que él de alguna manera previo— y lo que la sostenía se ha hundido y ahora cada ser humano va a tener que sos­tener por sí mismo el sentido del mundo, del discurso. Ya no vamos a poder aferramos a un gran sentido cósmico, sino que vamos a te­ner que sostenernos por nosotros mismos. De ahí la importancia de alcanzar esa madurez superior intelectual que él llamó equívoca­mente «superhombre».
Si la primera etapa del pensamiento de Nietzsche es la repre­sentada por El origen de la tragedia en el espíritu de la música, la segunda, la iniciada con Humano, demasiado humano, y la tercera la que se abre conLa gaya ciencia, la cuarta etapa del pensamiento de Nietzsche vuelve al planteamiento crítico. Comprende los libros Más allá del bien y del mal, La genealogía de la moral, El Anticristo, El crepúsculo de los ídolos, El caso Wagner y su autobiografía Ecce homo, escritos todos en­tre 1886 y 1888. En 1889, Nietzsche sufrió un colapso, aparente­mente debido a una sífilis, y debió ser internado con daño cerebral irreversible y parálisis general progresiva. Su madre y su hermana Elizabeth lo cuidaron hasta su muerte en 1900.

La influencia de una obra y un hombre

Nietzsche fue prácticamente un desconocido en su época, muchas de sus obras fueron editadas por su cuenta y él mismo tuvo que cos­teárselas. Se suele comentar que de Así habló Zaratustra hizo unas po­cas decenas de ejemplares. Intentó regalarlo a los amigos y encontró que no conocía gente suficiente para hacerlo. Hasta ese punto sus ediciones y sus ventas eran mínimas, era un filósofo clandestino. Sin embargo, en los últimos años de su vida, cuando estaba sumido en la locura y retirado del mundo, empezó a crecer su prestigio, no en la Academia —que lo rechazó— sino entre poetas, novelistas y artistas. A comienzos del siglo xx ya había una verdadera pléyade en aumen­to de autores que se reconocían en Nietzsche. Ningún autor ha sido recuperado con tanta fuerza y celebrado tanto y, lamentablemente, con tan poco acierto como Nietzsche.
El pensador mantenía una posición ante su propia obra. Decía: «Recientemente, cuando intenté reconocer escritos míos antiguos que había olvidado, me espantó una característica común a todos: hablaban el lenguaje del fanatismo. Casi en todas partes donde se ha­bla de quienes piensan de otro modo, qué manera más sanguinaria de injuriar y qué entusiasmo por la malignidad, signos característicos del fanatismo; signos odiosos, a causa de los cuales no hubiera soportado leer estos escritos si su autor me hubiera sido menos familiar. El fanatismo corrompe el carácter, el gusto, y no en último lugar la sa­lud; quien quiera restablecer las tres cosas debe resignarse a un largo período de curación...». Es evidente que aún hay muchos convale­cientes de la obra de Nietzsche —en cierto modo todos los que lo hemos leído con pasión lo estamos un poco—, por razones que él mismo nos adelantó como si quisiera prevenirnos.

«NO QUIERO CREYENTES»

Esa teoría perspectivista de la verdad según la cual no hay verdades, sino interpretaciones —exagerada, creo yo— y llevada a consecuen­cias me parece que inadmisibles, es el legado de Nietzsche a la pos­modernidad que surge de ese planteamiento. En sus libros se encuen­tran afirmaciones y sus contrarias en páginas sucesivas. Nietzsche decía: «No quiero creyentes». Lo dejó claramente establecido en su Ecce homo, donde expone con exaltación pero también con nitidez las pautas según las cuales sus libros deben ser leídos y entendidos: «Pienso que soy demasiado maligno para creer en mí mismo, no ha­blo a las masas...». Un poco antes esboza el perfil de su lector ideal, es decir, del interlocutor que requiere su pensamiento: «Cuando me represento la imagen de un lector perfecto, siempre resulta un mons­truo de coraje y curiosidad y, además, una cosa dúctil, astuta, cauta, un aventurero y un descubridor nato». Un lector que busca la inten­sidad pero desconfía del arrebato, alguien que no vacila en adentrar­se intelectualmente en terreno vedado pero que no olvida tampoco tantear la solidez del camino que pisa, un explorador de experiencias espirituales alejado del voceador de consignas o del menesteroso de dogmas. Ése es el lector que Nietzsche quiere.
¿Cuál es su gran aportación al pensamiento ilustrado de la mo­dernidad, tan válido y esencial hoy como el mismo día que fueron escritos sus libros? Sin duda la afirmación incondicional de la vida, de la radical inocencia de la vida, el rechazo de cuanto desvaloriza la existencia en nombre de ciertos requisitos —teológicos, morales o sociales— que ésta debería reunir para contar con el visto bueno de los dubitativos y los remisos, a los que Nietzsche llama «nihilistas». El paradigma de esta actitud es el cristianismo. Por un lado, sostiene que si Dios no existe la vida carece de sentido, es algo vacío, una broma de mal gusto. Por otro, censura las manifestaciones más intensas de la vitalidad —placer físico, alegría, salud, fuerza— y ensalza lo morteci­no y exangüe —sacrificio, sufrimientos, lágrimas, renuncia, enferme­dad, invalidez, toda mortificación de lo corporal—. Desde la pers­pectiva moral, lo característico del cristianismo es descubrir en quien no se reconoce como víctima su condición inexorable de verdugo. De nada podemos enorgullecemos salvo de las humillaciones sufri­das. «La ceguera respecto al cristianismo —señala Nietzsche al final de su Ecce homo— es el crimen par excellence, el crimen contra la vida... lo que me separa, lo que me pone aparte del resto de la hu­manidad es el haber descubierto la moral cristiana.»
Todo hace de él un pensador sumamente estimulante y tam­bién, por qué no decirlo, peligroso. Su forma tumultuosa de pensar, la relación polémica con el nazismo, las interpretaciones múltiples de su obra, los esfuerzos que se han hecho por convertirlo en un pensa­dor conveniente, políticamente correcto, y el desbordamiento que suponen sus textos respecto a cualquier forma de sentido común fi­losófico nos ponen sobre un abismo que no podemos ignorar.

Savater, Fernando La aventura del pensamiento, Ed. Sudamericana, 
 

El poder de tu frecuencia de resonancia


Aunque no seamos conscientes, nuestra frecuencia de resonancia o nivel de vibración es nuestro bien más preciado en ámbitos tales como la protección energética, el desarrollo personal, o la auto sanación. Esto que parece tan “genérico”, es algo tremendamente simple, se trata de la “frecuencia media” que emites, el nivel vibracional que tienes de forma global, sumando todos los patrones energéticos, mentales, anímicos y emocionales que tenemos y que constantemente emitimos. Una persona con todos esos componentes vibrando a un nivel “alto” (hablando en Hz, la unidad de medida de la frecuencia de una onda cualquiera), incrementará su frecuencia base y verá reflejado este nivel en su realidad cotidiana, no solo por lo que a nivel de “ley de atracción” pueda manifestar, sino por la influencia que esa persona tendrá en los entornos en los que se mueva por su sola presencia.

Influencia de la frecuencia de resonancia en el ámbito de la sanación 
Todo sanador, o toda persona que es capaz de influir en otra a distancia está tocando tu frecuencia de vibración o resonancia, sea a nivel local (por ejemplo actuando sobre uno de los cuerpos sutiles, sobre un chakra, o a nivel general como en un baño de energía). Cuando hacemos algún tipo de sanación, remota o presencial, estamos modificando el sistema energético del paciente simplemente modificando un patrón concreto de onda que es la causa del bloqueo, y lo hacemos modificando su frecuencia de resonancia, de forma que al poner a vibrar su sistema energético a un nivel más alto, en esa zona, automáticamente se desbloquea aquella energía que se había quedado estancada. Por poner un ejemplo, seria como poner a sacudir una coctelera que tuviera pegada trocitos de papel en el exterior. La fuerza de la vibración de la coctelera hace que se despeguen y caigan esos papeles, simplemente por haber incrementado el movimiento y modificado las fuerzas que mantenían los papeles (entendidos como bloqueos energéticos) enganchados. Así, es sencillo comprender como simplemente “ordenando mentalmente” la eliminación, tras haber descubierto un cierto bloqueo, con la “intención” de sanar algo, esto se empieza a sanar, y es que la energía detonante del sanador, al ser recibida por el “paciente”, pone en marcha el mecanismo de vibración interno y modifica el patrón energético de la zona donde se encuentra el bloqueo incrustado y este “pegote” empieza a desprenderse poco a poco de esa zona (es decir, la misma persona se auto sana, el sanador solo hace de detonante del proceso de cambio vibracional). Esta energía recibida, sea directamente, sea remotamente, sea autogenerada, no ha hecho sino modificar al alza ligeramente la vibración del lugar donde se encontraba el problema, haciendo que la zona de “enganche” ya no sea compatible con la energía del bloqueo. Al no ser de igual patrón energético, la energía causante de ese bloqueo no puede mantener el “enganche” o acople al sistema energético, y deja de tener efectos negativos paulatinamente en la salud de la persona.

Sanación presencial o remota 
¿Tiene el mismo efecto el estar a un metro de la persona o a 100km para detonar este incremento vibracional? Pues la experiencia nos dice que es parecido (aunque la sanación presencial sea mas intensa a veces), y es simplemente debido a nuestra conexión a través del campo mórfico que une a todos los seres humanos, trabajemos al nivel que trabajemos (es decir, podemos conectarnos a niveles de alma o Yo Superior, a niveles de “inconsciente”, a nivel “mental”, etc.), pero todos estamos enganchados los unos con los otros. Es este mismo método, en el fondo, el que hace que técnicas como el Ho’oponopono, la curación cuántica, los registros akashicos, magnified healing, la terapia de respuesta espiritual, etc., etc. funcionen. En todos los casos, estamos modificando la frecuencia de resonancia de la persona con la simple emisión de una intención u orden mental de sanación, al nivel que sea, lo que hace que se libere, desenganche, transmute o solucione el bloqueo mental, emocional, físico, anímico, espiritual, o de las profundidades del subconsciente.

 Influencia de la frecuencia de resonancia en el ámbito de la protección energética 
Ocurre lo mismo cuando hablamos de protección energética. Tu frecuencia de resonancia es tu escudo antimisiles porque si se mantiene en un nivel de vibración “alto”, impide que un buen puñado de energías externas, parásitos astrales, pequeñas entidades “negativas”, etc., sean compatibles contigo. De nuevo, es como mantener la coctelera sacudiéndose a una velocidad tal, que no hay forma de que nada que no sincronice con esa velocidad de vibración pueda engancharse. Por supuesto que no se trata de la panacea, siempre hay energías de niveles mucho más altos de los que nosotros podemos alcanzar en estos momentos polarizados “negativamente” y que pueden engancharse o acoplarse a nosotros si lo desean (para nutrirse), pero no así todo aquello que vibre a un nivel menor que el nuestro (frecuencialmente hablando).

Influencia de la frecuencia de resonancia en el ámbito del crecimiento personal 
Por último, todas las cosas que hacemos, ejecutamos, decidimos, etc., generan en nosotros un cierto tipo de energía. Esta energía forma parte de algún patrón energético bien a nivel mental o emocional (principalmente), que puede añadirse a cualquiera de nuestros cuerpos sutiles y resto de componentes del sistema energético, así como influenciar el “crecimiento” o cristalización (como lo llamaba Gurdjieff) del alma en cada uno. Es decir, básicamente lo que aprendemos a través de lo que nos pasa o lo que hacemos que nos pase, influye sobre nuestra frecuencia de vibración o resonancia pudiendo incrementarla o reducirla (fluctúa siempre, y no es estática), y que puede hacer que “potenciemos” más nuestra “esencia” interior, o la sigamos manteniendo dormida. Eventos que nos hacen crecer, como experiencias y lecciones superadas, incrementan el nivel de resonancia hacia frecuencias mayores. Eventos generadores de efectos tales como traumas, bloqueos de diversa índole, contagios del inconsciente colectivo, o ataques energéticos, pueden alterar y reducir nuestra frecuencia de resonancia haciéndonos más débiles o vulnerables. Cuando vemos por todas partes que nos dicen que el “conocimiento protege" y la “ignorancia nos pone en peligro”, no solo es un consejo que suena bien, sino que literalmente cada pieza de conocimiento “objetivo y factual” trae consigo su propia carga energética, que se suma a nuestro cuerpo mental incrementando su frecuencia de resonancia global, potenciando la frecuencia de resonancia global del sistema energético. Puesto que además nuestro nivel de vibración global depende de la suma del nivel de vibración de cada parte de nuestro sistema físico y energético, cuando hablamos de que es necesario tener una salud optima, un robusto cuerpo eterice, un cuerpo emocional sano y un cuerpo mental limpio, nos estamos refiriendo a que todos los componentes se apoyan y necesitan entre si, y que de nada sirve tener unos en perfecto estado, y otro hecho un asco, pues nos hará caer en picado el nivel vibracional que tengamos.

 Frecuencia de resonancia vs polarización 
Evidentemente el tener una alta frecuencia de resonancia no significa ser un ser más “positivo”. El nivel de vibración es simplemente eso, un nivel de vibración, el numero de ciclos por segundo que genera el conjunto de tu sistema energético, pero esta vibración tiene polaridad, como ya hemos visto en artículos anteriores y como comente durante horas en la conferencia de hace unas semanas. Esta polaridad es lo que llamamos “positiva” o de servicio a otros, o “negativa”, o de servicio a uno mismo. Tenemos personas y entidades no corpóreas de todos los niveles de vibración que os podáis imaginar, y más o menos repartidas equitativamente entre las dos polaridades. Es decir, que como os decía antes, a mayor nivel de frecuencia de resonancia más poder y potencial, aunque este pueda estar orientado hacia la polaridad que la persona o entidad haya escogido como camino evolutivo, sea el camino del servicio a otros, o sea el camino del servicio a uno mismo. Nuestro trabajo consiste en trabajar ambas cosas, incrementar nuestra frecuencia de resonancia, y polarizarla hacia el servicio a otros, todo en busca de un crecimiento evolutivo y paso de “curso” que esperemos esté pronto por llegar. un abrazo!
David Topi

 
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